Los vicios del poder


En la madrugada del pasado miércoles 15 el ejército de Zimbabue tomó el control del país y puso bajo arresto domiciliario a Robert Mugabe, exdictador de esa nación por más de 30 años.

Mugabe y su esposa, quien aspiraba a sucederle en el cargo, se encuentran detenidos, pero “sanos y salvos”, según señaló un portavoz militar en una declaración leída en la televisión. También dijo que “se trata de una operación contra “criminales” del entorno de Mugabe. El exvicepresidente Emmerson Mnangagwa, a quien destituyó el dictador Mugabe hace una semana, será el nuevo presidente del país.

Zimbabue —antes Rhodesia—, uno de los países más pobres del mundo, se independizó en 1980 y Robert Mugabe, líder de la Unión Africana Nacional de Zimbabue fue nombrado primer ministro. Como todo “buen revolucionario” prometió una reforma agraria, que hasta hoy es una asignatura pendiente en la pobre economía del país.

Llegan al poder con su aureola de revolucionarios y dicen que van a “combatir los intereses creados” para luego instituir los suyos y eternizarse en el cargo. La forma de proceder de estos caudillos es más o menos la misma: exportan su modelo, envuelven y revuelven los pilares democráticos de sus naciones —y de otras— de forma violenta —cualquier medio es bueno para justificar el fin— y después, con desfachatez se llaman pacifistas. Se erigen titulares de un pacifismo circunstancial que visten en contraposición al traje que usen sus enemigos; que siempre —aquí sí no hay diferencias— resultan ser los Estados Unidos o el resto de los países del primer mundo.

Crean de esa forma una oligarquía capaz de cometer crímenes contra su pueblo —como sucedió recientemente en Venezuela— para no perder sus prebendas, las cuales devienen modus vivendi de una clase acomodada que, como en Zimbabue, se vuelven hasta criminales con tal de permanecer y pertenecer al ‘entorno privilegiado de los tiranos’.

Si pudiéramos acuñar una expresión aplicable a los dictadores, diríamos que “la política los turba y el poder los perturba“. Y si no resultara grosero pudiera incluir en la definición cuánto más los turba la adulación de sus cortesanos.

Cuando todo se normalice en Zimbabue, espero que establezca definitivamente una democracia en la cual todo el mundo pueda expresar libremente sus opiniones sin la amenaza real de una cárcel de prohibiciones, en la que dictadores de apellidos Castro, Maduro o Mugabe, convierten a sus países.

Anuncios

Acerca de Rodney León Rodríguez

Contribuyo con mi compromiso político y mi accionar al pluralismo, a la democratización y a la modernización de Cuba.
Esta entrada fue publicada en Todo y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Los vicios del poder

  1. Carlos Cojones dijo:

    ¡Vivan Raul y Fidel! ¡Mueran los gusanos apatridas como Ronny!

    Me gusta

  2. Reinaldo Gort dijo:

    ¿Quien tu eres que te atribuyes el derecho de hacerte un blog para hablar tanta mierda? No sé como entras a internet, pero a vendepatrias como tú debieran quitarles de por vida ese derecho.

    Me gusta

  3. Yuri Rodriguez dijo:

    ¡Me encanta tu blog y como escribes! Ojala pueda ayudarte en algo. Desde ahora soy tu fan. Saludos, Yuri.

    Me gusta

  4. Marco dijo:

    Todos los tiranos son iguales. Parecen hechos en el mismo molde. Son unos bandidos; donde quiera q llegan actúan más o menos igual. Q delincuentes!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s